Mantenimiento Ideal de los Bonsai
Mantenimiento Ideal de los Bonsai
By Jose Fierro - 13 noviembre, 2017

La palabra japonesa Bonsai significa literalmente «arbol plantado en maceta». No se dice nada de su tamaño pero logicamente, las macetas tienen un limite y éste es el mismo que limita el tamaño del arbol. Crecen, por supuesto, como lo hace cualquier planta. Pero su crecimiento está controlado y dirigido por el cultivador para que tenga una forma determinada, que suele acercarse a los estilos clásicos de formación de Bonsai que no son más que las formas en que los arboles viejos crecen en la naturaleza.
Hay Bonsais que se pueden llevar facilmente con una mano, los hay que necesitan de dos manos y, por ultimo, los que hay precisan de dos personas. Estos son los tamaños considerados clasicos en Japon y China.

BONSAIS DE INTERIOR (Consejos de cuidados y mantenimiento)

  • Es sabido que todo árbol necesita para vivir, el sol, aire y agua.
    Si situamos nuestro Bonsái en el interior de casa, tenemos que tener en cuenta que solo es temporal; luego tiene que pasar al exterior, (o pasar más tiempo en exterior que en interior).
  • Es conveniente cultivar 4 o 5 Bonsáis, así siempre tenemos algún ejemplar dentro de casa.
  • De todos modos, hay especies que se adaptan mejor al interior y pueden permanecer más tiempo en casa, como por ejemplo: Ficus, Podocarpus, Carmona, Serisa….
  • Tenemos que darles aire, cerca de la ventana, evitando las corrientes.
  • Tenemos que darles mucho sol y luz, donde esté expuesto el Bonsái tiene que tener mucha luz: ventanas, claraboyas, etc. y situarlo siempre cerca.
  • El riego es muy fácil: pulverizar el follaje y tronco, regar por inmersión – que consiste en hundir el árbol en un recipiente con agua. El nivel tiene que sobrepasar la altura de la tierra, y dejarlo unos 10 o 15 minutos.
  • Podar a principios de primavera, y durante todo el periodo de crecimiento (de primavera a otoño), se irá cortando el nuevo crecimiento, para mantener o crear la forma deseada.
  • En invierno los Bonsái de interior pueden permanecer dentro de nuestra casa, pero cerca de la ventana y evitando la calefacción.
  • Abono: de primavera a otoño, descansando el mes de Agosto.
  • Transplantar cuando las raíces sobresalgan por lo agujeros de drenaje, a principios de primavera.

BONSAIS DE EXTERIOR (Consejos de cuidados y mantenimiento) 

  • Al cambiarlo del interior, la posible dificultad que nos podemos encontrar es demasiada luz y calor, por lo que lo protegeremos del sol directo en los días más calurosos.
  • El riego por inmersión, el momento de regar en abundancia es cuando la tierra está seca al tacto. En verano puede ser necesario regarlo incluso una o dos veces por día, pero no a pleno sol.
  • Poda a principios de primavera y durante todo el periodo de crecimiento, pinzaremos.
  • Abono de primavera a otoño descansando el mes de Agosto.
  • Transplante, cuando las raíces sobresalgan por los agujeros de drenaje, la mejor época es a principios de primavera.

BONSAIS DE HOJA CADUCA (Consejos de cuidados y mantenimiento) 

  • En otoño, las hojas de estos Bonsái se ponen amarillas y caen, manteniéndose todo el invierno sin ellas, enseñando sus ramas al desnudo.
  • Dicho Bonsái tiene doble encanto, porque el mismo árbol, durante todo el año, lo disfrutamos con hojas o sin ellas; enseñando toda su ramificación.
  • El riego es por inmersión, el momento de regar en abundancia, es cuando la tierra está seca al tacto.
  • Poda a principios de primavera, seguir los pasos de Bonsái de interior.
  • Abono, seguir los pasos de Bonsái de interior.

BONSAIS DE HOJA PERENNE  (Consejos de cuidados y mantenimiento)

  • Mantienen todo el año las hojas, pero no hay que preocuparse cuando algunas hojas viejas del interior, se ponen amarillas y caen, es algo natural en los árboles de hoja perenne al renovar el follaje.
  • El riego depende de la especie. Las coníferas como: Pinos, Enebros, etc. necesitan menos agua que las demás especies perennes. La norma general para el riego es esperar que la superficie de la tierra esté seca al tacto.
  • Poda a principios de primavera, y durante todo el periodo de crecimiento, pinzaremos.
  • Abono, de primavera a otoño descansando el mes de Agosto.
  • Transplante cuando las raíces sobresalgan por los agujeros de drenaje. La mejor época es a principios de primavera.

BONSAIS DE FLOR Y FRUTO (Consejos de cuidados y mantenimiento) 

  • El riego por inmersión.
  • Poda, seguir los mismos pasos que en el Bonsái de interior.
  • Abono, empezaremos a abonar cuando haya pasado la época de floración y haya cuajado el fruto.
  • El transplante seguirá los mismos pasos que el Bonsái de interior.
  • A principios de primavera, para favorecer la floración deben situarse a pleno sol, las flores no se deben mojar con la pulverización, pues no cuajan el fruto.
  • Generalmente florecen todos en primavera, exceptuando alguna especie que florece a finales de verano.
  • Consideramos Bonsáis de flor y fruto aquellos que presentan flores y/o frutos suficientemente atractivos o curiosos como para ser una de sus principales características.

OLIVO

OLMO

PINO

HIGUERA

ERRORES DE CULTIVO / PRIMEROS AUXILIOS 

  • Regar en Exceso Se manifiesta por un crecimiento largo, lánguido y de color verde claro, con mucha separación entre hoja y hoja. El suelo de la maceta rezuma agua a una ligera presión con el dedo.
  • Falta de Luz Produce también brotes largos y pálidos. Suele ir asociado a problemas de riego excesivo.
  • Regar Poco El árbol no crece o lo hace muy pobremente. Algunas ramas se secan. Es menos peligroso que el exceso que el exceso de riego y se soluciona rápidamente.
  • Exceso de Protección Los Bonsáis pueden resistir los cambios en el medio ambiente. Deben notar el cambio de las estaciones. Es un error protegerlos del frío o calor teniéndolos dentro de casa largas temporadas, especialmente en el caso de una especie de exterior.
  • Tratamiento Inadecuado de las Enfermedades En primer lugar hay que saber distinguir entre un ataque de insectos ode hongos. Para los insectos usaremos insecticidas; para los hongos fungicidas. Evitaremos usar insecticidas en spray a no ser que esté especialmente fabricado para su uso con bonsai. Nunca abonaremos un árbol enfermo, a no ser que el problema esté causado por carencia de nutrientes
  • Transplante demasiado frecuente Es un gran error trasplantar demasiado a menudo. Los Bonsái deben tener tiempo de aclimatarse al suelo y al tiesto donde viven. Como norma general, basta con trasplantar cada dos años.
  • Mezcla de suelos inadecuada Trasplantar fuera de época o podar demasiadas raíces suele conducir a la muerte del árbol. Pero todavía es mas frecuente que el sustrato utilizado sea inadecuado: debe ser poroso para asegurarse un buen drenaje y aireación.
  • Exceso de Abono Usar abonos comerciales, especialmente indicados y preparados para Bonsái, a las dosis recomendadas por el fabricante.
  • Vacaciones Es la causa numero uno de Bonsáis muertos. El mejor remedio es acudir a un centro especializado donde cuidaran a su Bonsái como debe hacerse. además cuesta muy poco dinero.
  • Cambios de situación continuos Ocurre cuando se cambia de e mplazamiento muy a menudo, sin tiempo para que se aclimate. El síntoma más normal es la caída de hojas sin motivo aparente (ni plagas ni exceso o falta de riego).


SINTOMAS DE PELIGRO 

  • Hojas pálidas exceso de luz
  • Manchas en las hojas falta o exceso de riego
  • Manchas mohosas poca ventilación, mucha humedad
  • Bordes de las hojas amarillos aire demasiado seco
  • Agujeros en en las hojas insectos
  • Hojas pálidas y pequeñas falta de abono o poca luz
  • Manchas y bordes quemados demasiado abono
  • Ausencia de flores o marchitan pronto falta de riego, aire seco, poca luz, mucho abono
  • Crecimiento escaso del árbol en general falta de luz, poca agua o escasez o exceso de abono
  • Decoloraciones en las hojas escasez de abono
  • Se caen las hojas inferiores poca luz o falta de riego
  • Hojas mustias sustrato seco, mucho calor, maceta pequeña
  • Retorcimiento y caída de las hojas frío, corrientes de aire o exceso de riego
  • Hojas amarillas en Bonsái nuevos es normal
  • Hojas firmes pero amarillas exceso de cal en el agua o en la mezcla

TIPOS DE PODA QUE PODEMOS REALIZAR A NUESTRO BONSAI

La poda drástica…

se realiza cuando, solo es aprovechable una parte del tronco y la base de raíces, es una operación muy estresante, en la cual debemos guardar todo tipo de precauciones, la operación de éste tipo de poda debe hacerse en dos años.
El primer año se poda dejando un muñón, así evitaremos que la retirada de sabia afecte al tronco. Si se tratara de una conífera debemos dejar obligatoriamente una rama por debajo del corte. Esta rama será la que evite que el árbol se muera, si no la dejamos el árbol se morirá inevitablemente.
Las ramas se cortan con una tijera podadora, debemos usar obligatoriamente pasta selladora en todos los cortes que efectuemos al árbol, así evitaremos que se muera por deshidratación. La época más adecuada para realizar ésta operación es el principio de la primavera, justo antes de la brotación.
En el segundo año se cortarán los muñones que dejamos el año anterior, esta vez lo haremos con una tijera podadora cóncava, de esta forma conseguiremos que el árbol cicatrice antes y con el tiempo serán menos visibles las marcas dejadas por este tipo de tijera que por las podadoras normales.
Antes de cortar los muñones observaremos al árbol desde todos los ángulos eligiendo el frente que más nos interese y planteándonos la posibilidad de dejar algún trozo de rama para hacer con ésta un Jin.

La poda de formación o poda moldeadora…

Normalmente se efectúa cuando se adquiere un nuevo ejemplar, bien sea comprado o recuperado de la naturaleza.
Como dice su nombre, se trata de una poda para formar o moldear un árbol por lo que solo se suele efectuar una vez en la vida. Es más suave que la poda drástica, por lo tanto se puede efectuar sin peligro, siempre que se cuide la estación del año que se va a realizar. Es recomendable efectuarla a principios de primavera, se pondrá pasta selladora en cada corte como se tiene que hacer siempre que realicemos una herida profunda.
Antes de efectuar ningún trabajo, es recomendable hacer un boceto sobre papel y reflejar en el lo que pretendemos hacer y adonde intentamos llegar en el futuro,
El proceso de selección de ramas, debe basarse en el estilo de árbol que queremos hacer. En primer lugar debemos observar el árbol con detenimiento, una vez decidido el estilo al que se adapta el Bonsai se elige el frente.
A continuación debemos dividir el tronco del árbol en tres tercios, el primero comienza en la base de raíces y él último termina en el ápice.
Por lo general el primer tercio se deja libre de ramas.
En el segundo tercio del tronco se sitúa la rama principal que suele ser la más gruesa o la que más destaca, ésta debe crecer lateralmente.
Decidida cual será la primera rama se podan todas las que queden por debajo de esta, las superiores se dejan de forma alterna a lo largo del tronco, una a la derecha, otra a la izquierda, atrás etc. evitando que ninguna crezca hacia el frente hasta que llegar al tercer tercio, una vez allí las dejaremos crecer en todas las direcciones incluido el frente.

Poda de mantenimiento…

Este tipo de poda sirve para corregir el crecimiento de los árboles. Por lo general todas las ramas y brotes deben recibir luz. Por lo tanto eliminaremos todas las ramas que crezcan directamente hacia arriba o hacia abajo, las que se crucen con otras o las que crezcan hacia el interior. Evitando así que los brotes nuevos se ahoguen a causa de la falta de aire y luz. Aplicando esta regla conseguiremos una silueta triangular, con una base más amplia que la copa.
Se puede formar un Bonsai solo con las técnicas de poda, aunque los resultados más naturales se consiguen combinando esta técnica con la del alambrado. La poda produce ángulos demasiado agudos en el tronco y ramas mientras que el alambrado los produce suaves.
Hay dos épocas en las que se puede realizar este trabajo, en el invierno y durante la estación de crecimiento.
Si se realiza en invierno, se llama PODA DE ACLAREO. Se actúa sobre brotes y ramas ya lignificadas. El objetivo de esta poda es el de ordenar el crecimiento de las ramas para la próxima estación vegetativa.
Si la realizamos durante la época vegetativa se denomina PINZADO y actuaremos sobre los brotes verdes o semi-duros de ese mismo año. La poda de DEJAR CRECER Y CORTAR es muy útil combinada con la utilización de ramas guía. Mediante el uso de ramas guía conseguiremos que ramas y tronco engorden rápidamente.

Pinzado…

Los objetivos del pinzado son corregir y realzar la forma de la planta.
El pinzado origina una mayor ramificación y densidad, a la vez que limita o acelera el crecimiento según deseemos. Al recortar periódicamente el crecimiento del árbol conseguimos varios efectos:

  • Limitar su crecimiento
  • Corregir e igualar su fuerza
  • Intensificar la densidad
  • Reducir el tamaño de las hojas

El pinzado se efectúa a medida que el árbol va creciendo, es decir, durante toda su época activa, desde la primavera hasta principio del otoño; la forma de pinzar varía según la especie de árbol de que se trate.

  • Piceas, abetos, El pinzado se efectúa con los dedos, existen dos formas de llevarlo a cabo. En los árboles poco ramificados para aumentar su densidad, se eliminan totalmente las yemas nuevas tan pronto como estas adopten forma ovoide. En los árboles muy ramificados, se pinzan los dos tercios superiores de las yemas más fuertes. Demasiado poco Pinzado correcto Demasiado pinzado
  • Enebros de agujas, existen también dos formas de pinzado con razones similares a las descritas para las piceas. Si queremos mantener la siluta, pinzaremos con los dedos todos aquellos brotes que se salgan de la misma. Si deseamos que una rama engorde o recupere fuerza, la dejaremos sin tocar hasta la mitad del verano, cuando la podaremos a la longitud deseada. En poco tiempo las ramas quedarán superpobladas, a la mitad-final de verano aclararemos las ramas, permitiendo el paso de aire y luz a los brotes interiores. Si no lo hacemos así, al cabo de pocos años, tendremos sólo verde en la punta de las ramas. La flecha muestra el nuevo crecimiento. Pinzar con los dedos. Si se deja crecer podar hacia mitad de verano.
  • Enebro de escamas, pinzaremos con los dedos las puntas de las ramitas, pero teniendo cuidado de no cortar las escamas con las uñas. Nunca profundizaremos demasiado con los dedos, pues las puntas de las escamas se volverán marrones. Pinzar las ramitas que salgan de la silueta. Utilizar sólo la yema de los dedos, nunca tijeras o uñas. Si lo que necesitamos es acortar la longitud de una ramita, actuaremos con una tijera, podaremos el nervio central del que nacen las subramas que antes pinzabamos con los dedos. Nunca cortaremos las escamas con tijeras, pues tomarían un color marrón bastante desagradable.
  • Frutales Los frutales se deberán pinzar una vez pasada la floración, ya que la mayoría de ellos producen capullos en las puntas de las ramas, si lo hacemos antes no disfrutaremos del color y aroma de sus flores. Dejaremos crecer las ramas y con unas tijeras las cortaremos a dos hojas las ramas más fuertes, y a cuatro las débiles.
  • Pinos. En los pinos, efectuaremos el pinzado en mayo, cortando con tijeras totalmente el crecimiento de las velas más largas, por la mitad las que tengan una fuerza intermedia y, las que sean muy pequeñas, no las tocaremos.
  • Arces, hayas; Los arces son muy estrictos en cuanto a la época del pinzado. Una vez abiertos los brotes, las hojas salen rápidamente, por eso, el pinzado debe efectuarse con rapidez, eliminando con los dedos el comienzo de la brotación del segundo par de hojas(Si actuamos con unas pinzas lo podremos hacer antes que con los dedos). Si deseamos que las ramas crezcan más, quitaremos el comienzo del tercer par. Si no lo hacemos así, el tallo se alargara enormemente en comparación con otras especies.
  • Olmos, carpes, Estas especies van a crecer rápida y continuamente, podemos pinzar en cualquier posición de las ramas nuevas. Si pinzamos al final de la misma retardaremos el crecimiento de la rama; si la dejamos crecer previamente y luego dejamos una o dos hojas, provocaremos el nacimiento de dos nuevas ramas. En estas especies, es preciso pinzar continuamente, pues su crecimiento es muy vigoroso, además así conseguiremos reducir el tamaño de las hojas muy fácilmente.

Alambrado…

Muchos neófitos en el arte Bonsai piensan que el alambre es el sistema que se utiliza para conseguir que los árboles no crezcan.
Sin embargo, la practica del alambrado tiene una respuesta mucho más sencilla. El alambre permite modelar el árbol, darle una forma concreta, una mayor belleza y una mayor similitud con las formas que adoptaría creciendo libremente en los distintos tipos de hábitat.
Es necesario también para corregir la forma de aquellas ramas con irregularidades en su brotación, las que se cruzan con otras ramas, las que tienen un crecimiento excesivamente vertical, Etc. 


Por consiguiente, podemos considerar la poda como la solución adecuada para mantener el árbol con las proporciones deseadas, mientras que el alambrado sería el método a utilizar para corregir los defectos, afinar y realzar las cualidades del árbol. 


El primer paso a seguir en el aprendizaje del alambrado, sería proceder a desalambrar. Así se aprecia con más eficacia todos los errores que se cometieron durante el alambrado y la forma correcta de hacerlo. Si no se dispone de material para desalambrar, es aconsejable practicar alambrando ramas secas. 


Por la misma razón antes expuesta cuando alambremos y mientras no se tenga experiencia, empezaremos por las ramas más finas, en ellas se emplean calibres de alambre más delgado, con lo que el riesgo de partir una rama al alambrar o al doblar la rama, es menor. 


El alambre debe seguir la forma que tiene el tronco o la rama. Entre el alambre y la corteza del árbol, debe quedar justamente el grosor de una hoja de papel. Es decir el alambre debe sujetar la rama pero sin estrangular la corteza.

El alambrado es una técnica que exige que la ramificación del árbol pueda verse con el mayor detalle posible. En el supuesto de un árbol con hoja caduca, la respuesta obvia sería que el alambrado se realizase en invierno, cuando ha perdido todas sus hojas. Sin embargo esta época tiene sus inconvenientes: las ramas de los árboles en esta estación no son tan flexibles como en primavera o verano. En invierno las ramas sobre las que vamos a colocar el alambre ya están lignificadas, lo que supone que éste no comenzará a ser efectivo hasta que la savia no comience a circular de nuevo. Esto parece que no es importante, pero en casa do quebrar alguna rama, ésta no cicatrizará hasta la próxima primavera. 


Por el contrario, en primavera, el árbol es más flexible y, si observamos atentamente los primeros indicios de brotación, nuestro trabajo no se verá dificultado por un follaje demasiado desarrollado.
La época más conveniente para el alambrado de las coníferas, que siempre conservan sus agujas, es aquella en que las yemas no están activas, es decir el período comprendido entre el otoño, en que ya han formado las nuevas yemas, y la primavera, en que éstas brotan. 


Es conveniente alambrar las ramas de dos en dos, sin olvidar en ningún momento que, al elegir cada par de ramas, exista una distancia suficiente entre cada una de ellas, que permita al menos dos vueltas de alambre en algún punto de sujeción, que puede ser una rama más gruesa o, generalmente, el tronco.

El defoliado,..

Como su nombre indica, es la eliminación total o parcial de las hojas, en las especies de hoja caduca, antes de que éstas caigan naturalmente en otoño.
Hay varias razones para que una operación así se utilice:

  • Para provocar un nuevo nacimiento de hojas, que serán más pequeñas en tamaño.
  • Para eliminar aquellas hojas dañadas por el viento, sequedad o exceso de calor, y reemplazarlas por otras nuevas y frescas.
  • Si se lleva a cabo correctamente y en la época apropiada, la segunda brotación estimulará el crecimiento de nuevas ramitas, con lo que la ramificación de dos años, crecerá en uno solo.
  • Los colores en otoño serán más intensos, más vivos.
  • El árbol envejece dos veces en el mismo año.
  • Si es necesario trasplantar fuera de época, el defoliado actúa como una precaución contra la deshidratación.
  • La defoliación parcial de las zonas vigorosas del árbol regula y redistribuye el vigor del Bonsai.
  • La defoliación parcial puede realizarse para siluetear el Bonsai (quitando las hojas que salgan de la silueta marcada).

Generalmente el defoliado se lleva a cabo en variedades de hoja caduca, pero algunas de hoja perenne como algarrobos, olivos, ficus, quercus, etc., también son apropiadas. 


Si se observa atentamente un árbol, se ven zonas de muy distinto vigor en él. Por lo general en el ápice y la punta de las ramas se concentra toda la energía, como indica el que los brotes y ramas situados en esas zonas sean más gruesas y pobladas. 


Arbol sin defoliar, con zonas de vigor diferenciadas Se le hizo un defoliado parcial, para favorecer el crecimiento de la primera rama, inferior izquierda.


Para conseguir un buen Bonsai, se necesita igualar las partes más vigorosas con las que tienen menos fuerza. Por esta razón, efectuamos el defoliado. Para ello, con unas tijeras afiladas de mango largo (o unas pinzas de defoliar), cortaremos el peciolo por la mitad. En el caso de alguna variedad de pecíolo corto (por ejemplo, olmos) las arrancaremos, con la precaución de no dañar el brote latente que se encuentra en la axila de la hoja. En el caso de variedades de pecíolo largo, los dejaremos en la planta, pues una vez comiencen a brotar las nuevas hojas, caerán por sí solos. Es también muy importante efectuar el defoliado en la época correcta. En el calendario del árbol, ésta es cuando la brotación de primavera ha madurado y parado su enlongación; en nuestro calendario, de mitad de junio a finales de julio. Si lo hacemos antes de que la brotación madure, el nuevo crecimiento será excesivamente débil, e incluso con hojas grandes, Si lo hacemos demasiado tarde, puede que no brote, o si lo hace las hojas serán muy débiles y puede no sobrevivir el invierno. Una vez defoliado el árbol, el primer paso está ya dado. Pero ahora que está sin hojas, debemos completar el trabajo con la poda de las ramas puesto que vemos perfectamente la estructura del árbol, aunque hayamos podado en invierno, podemos corregir la brotación con otra poda adicional: cortaremos las ramas demasiado largas, las que crezcan directamente hacia arriba o hacia abajo, las opuestas, etc.

Tras el corte de hojas Poda de ramas sobrantes Alambrado opcional
En el caso del arce, que brota con hojas y ramas opuestas, la poda tras el defoliado es imprescindible para evitar ese defecto. Incluso si lo deseamos, podemos alambrar. El tercer paso debemos darlo tras la brotación: el pinzado. Una vez las primeras hojas comiencen a crecer, debemos estar atentos para evitar la excesiva elongación de los internudos y cortar el exceso de crecimiento, dejando sólo dos o tres hojas. Estos dos últimos pasos son tanto o más importantes que el defoliado mismo, ya que sin ellos, éste no sirve de nada y el resultado sería el inverso al deseado. En primer lugar antes de cortar las hojas, debemos asegurarnos que el Bonsai está totalmente sano. En segundo lugar, si vamos a quitar sólo 1/5 o 1/4 de las hojas, no es necesario abonar fuertemente antes, en caso contrario, debemos hacerlo con uno o dos meses de antelación. Procuraremos no utilizar un abono alto en nitrógeno, para evitar que las hojas se hagan demasiado grandes.

Una vez defoliado, el árbol necesita menos agua, puesto que su superficie de evaporación se ha reducido considerablemente. Así, sólo cuando la tierra está seca volveremos a regar, aunque un pulverizado con agua de cuando en cuando es muy beneficioso. En cuanto el árbol haya brotado nuevamente, volveremos a regar y abonar con normalidad. Se le hizo un defoliado parcial, para favorecer el crecimiento de la primera rama, inferior izquierda


Injerto…

Aunque el injerto fue una técnica rechazada durante mucho tiempo por los aficionados al Bonsai, esta situación está cambiando y hoy en día es una de las técnicas de modelado comúnmente usadas por aficionados y profesionales. 


Hoy en día, el injerto es una técnica muy popular y se hacen injertos no sólo para tener más ramas, sino para mejorar la estructura y ramificación de un Bonsai. Desde luego, si el árbol no precisa injertos será considerado de «calidad superior». 


Pero si nos vemos obligados a injertar. Es imprescindible conocer a fondo las técnicas y decidir y planear cuidadosamente el trabajo. No hace demasiado tiempo, sólo injertaban los expertos en este tema, pero no es tan difícil como parece. Además, el injerto permite acortar el tiempo en el que podemos lograr un bonito Bonsai. Sin duda alguna, el injerto es especialmente útil para material recuperado en malas condiciones o de vivero.

Existen básicamente dos formas de injerto.

  • En la primera, colocamos un brote cortado de otro ó del mismo árbol en el lugar deseado.
  • De la segunda técnica existen dos variantes:
    • Una en la que se injertan ramas del mismo pie, dejando crecer estas y luego se doblan hasta alcanzar el lugar deseado poniéndola en contacto con este.
    • Otra en la que se utilizan ramas de otro árbol, este se deja estar en su recipiente y se unen las ramas con el árbol a injertar.

Injertar ramas del mismo árbol es una técnica complicada y arriesgada, que sólo se lleva a cabo, generalmente, con especies de hoja caduca. 


Si se utilizan, por el contrario, ramas de otro pie, podemos injertar cualquier especie con mayores posibilidades de éxito. No es difícil trabajar después esa rama injertada y posee la ventaja añadida de que podemos realizarlo en un largo periodo de tiempo, desde primavera a verano. 


Si el árbol que recibe el injerto (que se llama pie) ha sido recientemente transplantado, las posibilidades de éxito disminuyen drásticamente. Es más conveniente utilizar árboles transplantados hace dos años.
La época en que se puede realizar el de injerto va desde febrero hasta mediados de junio.
Si el injerto se realiza antes de abril, podremos cortar el injerto de su pie a principios de agosto. Si se hace en mayo o junio, es conveniente dejarlos unidos hasta finales de marzo del siguiente año. 


Es muy importante que toda la operación se haga bien, rápida y limpiamente. Se utiliza un cuchillo muy afilado y desinfectado (después de afilado) en agua hirviendo. También debemos lavarnos bien las manos. 


La forma de relizar el corte en las ramas que se van a injertar, es en forma de cuña, de forma que el cambium del pie y la planta madre estén en contacto permanente.
Después de realizado el injerto, y envuelto este firmemente en rafia, y bien cubierto de pasta se11adora, lo pondremos a la sombra.

Dos meses después haremos un corte en la rama injertada, por debajo de la zona del injerto, que llegue, aproximadamente, hasta la mitad de su grosor.
De esta forma, obligamos a la rama a que tome savia del tronco y así, cuando separemos la rama de su pie, no habrá ningún peligro de deshidratación.

Proceso del injerto de aproximación

Corte hasta el cambium en rama madre y rama a injertar Segundo corte en rama madre Corte en pestaña exterior

Pelado total de la pestaña Encajado de incisiones, dejando el cambium en contacto.


Reproducción 

Hay varias maneras de obtener un bonsai:

La Primera , es ir al monte y rescatarlo directamente,siempre y cuando obtengamos permiso del dueño o de la autoridad competente y…..plantaremos en su lugar otra planta.Este apartado es Muy Importante.

La Segunda , es obtenerlo a partir de una semilla,pero hay que tener paciencia.El tiempo que tarda en desarrollarse puede tardar unos 15 años más o menos. Para preparar la semilla o grupos de semillas , se coge un barreño lleno de agua y se deja 24 horas ,luego se cogen las que flotan porque no sirven (están vacías) y se siembran con la mitad de arena de río y la otra de turba. Cuando salgan los nuevos brotes se trasplantan en macetas de entrenamiento(pre-bonsai),y que lo cuidaremos hasta que se haga viejo y que lo podamos disfrutar.

La Tercera ,por esquejes ,trozos de ramas de una poda que se haya hecho en primavera. Su longitud es aproximadamente de 15 cm hasta 40 cm.usando la misma tierra que las semillas.Yo he obtenido buenos resultados con los Olmos,las sóforas, olivos ,MORERAS,etc.

La Cuarta ,es ir a un viverista o centro de jardinería (o garden),para ver plantas y comprar la que tenga posibilidades de poderla transformar en un futuro bonsai.

La Quinta ,es comprar un bonsai a otro bonsayero ,o una oportunidad en centros espcializados y supermercados(grandes almacenes).El gasto será mayor que los otros pero ya estará formado,y sencillamente cuidarlo para que no se estropee.

Juniperus

Jazmin

Picea

Juniperus